Orígenes de la Danza del León
Durante la Dinastía Chin, hubo un tiempo de guerra y problemas internos. Después de un día de batalla, el Emperador de China soñó con una bestia extraña jugueteando. Esta bestia era más grande que un perro; pero más pequeña que un caballo y, aunque se veía feroz, su comportamiento era impropio para un tigre. Sintiendo mucha curiosidad por saber qué era aquel animal, al día siguiente el Emperador fue a consultar con sus consejeros oficiales. Los consejeros le explicaron que la bestia que él había visto se llamaba león.


Más tarde, el mismo día, después de una batalla gloriosa que los ejércitos del Emperador ganaron, le vino el mismo sueño. El Emperador se sintió profundamente alterado debido a la recurrencia del sueño y, en consecuencia, consultó con sus consejeros mayores y más experimentados.  Ellos le explicaron al Emperador que el león era un regalo de los dioses. Ya que los leones no existían en la China, los dioses se lo habían dado para permitir que el Emperador tuviera todo. Esto se consideró como un buen augurio traducido en la convicción de que los dioses favorecían al Emperador.

Al volver al palacio después de ganar la batalla, había muchas celebraciones a su alrededor, pero en la mente del Emperador no cabía otra cosa que el sueño con la extraña bestia. Los consejeros de la corte del Emperador le dieron pautas para construir las facciones de esta bestia mítica usando papel, tela y bambú. En la próxima batalla del Emperador, el león llegó a ser símbolo de la buena fortuna para sus ejércitos. Había ganado la batalla y, desde entonces, el resultado de este buen augurio es lo que llamarnos hoy la Danza del León.

Hoy, presentamos la Danza del León en todos los festivales y ocasiones importantes, porque la Danza del León trae felicidad, prosperidad y buena fortuna a todas las personas que asisten a las celebraciones.

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